
Luego de Bruises, la hermana gemela de Sweet Sour, los jovenzuelos nos muestran su otra cara: su lado más mimoso, amoroso y afable. Lay My Head Down es la pieza más lenta del elepé, pero no por ello es la peor del mismo. Todo lo contrario, es la más bonita y madura de todo su tracklist y, posiblemente, de sus composiciones. Es auténtico blues, y, como diría una íntima amiga, es puro amor. La guitarra te acaricia la piel, te eriza el vello y te estremece. La voz, por su parte, te emociona y te hace viajar en tus más recónditos pensamientos.
Para que no nos durmamos en los laureles con la suave armonía de Lay My Head Down, el trío sale al rescate con The Devil Takes Care of His Own, el primer single del álbum. Regresan los tronidos de las crudas guitarras y los repentinos arranques y pausas: vuelve el garaje rock en su vertiente más salvaje.
Cuándo escuchas Navigate, tienes la sensación de que estás viajando al paraíso en una especie de burbuja muy frágil, igual que en una clase de yoga. Una melodía agradable y dulce, que crea una atmósfera exquisita con sus cálidos arpegios, nos hace el recorrido más ameno y nos abstraen de los problemas del exterior: Navigate es sinónimo de intimidad.
Ciertamente, Sweet Sour es superior a Baby Darling Doll Face Honey en todos los aspectos, y se trata de una producción compacta y elaborada, pero, tras acabar el CD, tenemos la sensación de que los chicos tienen mucho más que ofrecernos. No lo justifico con su corta edad, pero sí comprendo que su poca experiencia en este amplio mundo pueda jugarles una mala pasada, a pesar de los 3 años transcurridos desde su debut. Será cuestión de madurar y coger rodaje. De lo que sí estoy seguro es que estos ingleses poseen un potencial que un día verá la luz. Para ese entonces, espero poder disfrutarlo tanto como lo hago ahora.
Sweet Sour en Spotify
Sweet Sour en Spotify
No hay comentarios:
Publicar un comentario