Tras meses de silencio y varios problemas internos, los de
Nashville han vuelto al ruedo.
Os pongo al día: durante la gira de presentación de su
anterior trabajo, Come Around Sundown, los leones tuvieron que suspender diferentes
shows a causa de un problema llamado Caleb Followill. Al parecer, el vocalista
y guitarrista tenía problemas con el alcohol, así que ello le ocasionó
diferentes molestias vocales. Esto no es todo: poco a poco se fue creando malestar
entre la familia Followill, pero, cuando todo parecía que estaba perdido, dan
un bonito y esperanzador comunicado: la banda no se separa y prepara nuevo
disco en su recién estrenado estudio de grabación. Lo que pasó entre ellos es
un misterio, pero sí queda claro que han aprendido el concepto de compromiso y
esfuerzo.
Soy totalmente antitaurino, pero reconozco que he caído a los pies del Toro Mecánico. Es una cabalgada hacia un nuevo rumbo, hacia un nuevo sonido que poco tiene que ver con Only by The Night y Come Around Sundown. Atrás quedó la distorsión y retoman aquel sendero que caminaron en Aha Shake Heartbreak y Because of the Times, pero (siempre lo hay) con otro enfoque y otro horizonte.
Con Supersoaker comenzamos el rodeo: guitarras poderosas, un
bajo prominente (en determinados momentos), una batería ruidosa y un Caleb a
punto de estallar. Si me dicen que es un bonustrack de Youth & Young
Manhood me lo podría llegar a creer.
Rock City es una de esas canciones que suscitan a conducir
por diferentes carreteras, de pueblo en pueblo, buscando aventuras por tabernas
y bares de camioneros. A diferencia de Supersoaker, aquí nos encontraremos con
riff más cercanos al pop/rock.
Mientras escuchamos Don’t Matter, nos daremos cuenta de que
es la canción que más se van a corear durante los conciertos de la gira de
promoción. Es un track pensado para el directo, para saltar y gritar. “Cause it’s
always this way” es la coletilla del tema, no os digo más.
Cornada tras cornada, llega el momento de respiro: Beautiful
War, Temple y Wait for Me son 3 baladas románticas que muestran la otra cara de
la agrupación. No se conforman con zarandearnos, sino que intentan llegarnos
adentro. ¿Lo consiguen? Bueno, eso depende de la sensibilidad de cada uno. Eso
sí, quizás esta sucesión no agrade a todos, ya que da la sensación de tracklist
mal repartido (como ya ha ocurrido muchas veces).
Así, somos testigos de cómo sí se puede enderezar un pasado
turbio y negro y de cómo las críticas, pese a ser negativas, pueden convertirse
en positivas. Y es que como se suele
decir: da igual que hablen de mí, lo importante es que hablen. Esto es
Mechanical Bull, subirte o no, es tu problema.

No hay comentarios:
Publicar un comentario