17.10.13

El ciclo de la vida: Arcade Fire - The Suburbs

Última entrega del repaso a la discografía de Arcade Fire ante la (ya) inminente salida de Reflektor. En estas tres últimas semanas hemos querido dedicarle desde este humilde espacio un homenaje a la banda canadiense para estar preparados como es debido a la llegada de su último (y esperado) trabajo. Tres semanas en la que hemos comentado sendos álbumes esparcidos en 6 años, empezando por su inmaculado début, pasando por su sucesor, que llegó a parecer un complicado examen que pasaron con nota. Hoy toca dar por acabado este repaso comentando su último trabajo hasta la fecha: The Suburbs (2010, Merge Records)


A diferencia de con su debut, en los meses posteriores a la publicación de Neon Bible hubo cierta polarización en las críticas y la aureola de salvadores de lo indie que pesaba sobre la banda empezaba a opacarse. Como parece ser costumbre, decidieron esperar otros tres años para volver a publicar un nuevo disco. No es dificil imaginarse que en ese tiempo surgieron muchas dudas sobre que hacer con este nuevo álbum, no obstante volver a la emoción pura con la que sorprendieron al mundo ya no era una opción viable. El tiempo pasa y 6 años en la cresta de la ola pesan mucho, por lo que la banda decidió hacer muestra de su madurez y seguir el camino trazado por Neon Bible, pero en esta ocasión yendo más allá y firmando por primera vez en su carrera un album doble de temática conceptual.


El álbum versa, como se puede intuir facilmente si nos fijamos en su título, sobre la vida en unos suburbios de Texas. La homónima The Suburbs, nos da la bienvenida con unas guitarras que parecen sacadas de la banda sonora de Toy Story, mientras que Win Butler nos habla de la apocalíptica rutina de la vida actual, llegando a contarnos que le gustaría tener una hija pronto para poder mostrarle algo bonito antes de que sea demasiado tarde. Sí, el pesimismo de Neon Bible sigue vivito y coleando. Siguiendo como quien no quiere la cosa llega Ready To Start, que sin miedo a exagerar diría que es el mejor tema de la banda hasta la fecha y por ende uno de los mejores de lo que llevamos de milenio. El bajo toma el control, las guitarras, teclados y la voz de Win se encargan de pintar con todo lujo de detalles la desolación del rechazo amoroso de manera épica y magistral.

La mayor dificultad a la hora de llevar a cabo un álbum doble es mantener el nivel tanto en lo musical como en lo lírico. Si bien la banda ha prestado especial atención a los textos, no se puede decir lo mismo del apartado musical y temas como Modern Man Rococó carecen del gancho que siempre ha caracterizado el sonido de la banda, a pesar de cumplir (eso sí) a las mil maravillas su función de mantener el hilo conceptual. En cambio, Empty Room con su punk violinistico como protagonista y la distorsión guitarrera como acompañante levantan el vuelo capitanedos por la voz de Régine. Cierra el primer disco Half Light con sus dos partes, una mas acústica y delicada y otra eléctrica y con ligeros toques electronicos, una para Régine y otra Win.

En el segundo LP arranca Suburban War con unos acordes de guitarra que gritan clásico instantaneo de la banda a los cuatros vientos. Le sigue Month of May con sus casi 4 minutos de puro rock garagero dejando claro que cuando quieren pueden ser rockeros a pesar de lo barroco de su discurso. We Used to Wait se cimenta alrededor de un riff de piano simple a la par que efectivo, Win nos habla sobre la juventud perdida y la banda nos sorprende con uno de sus mágicos y épicos arreones. Pelos de punta. Como ya pasaba en el primer disco, despues del momento más destacable del mismo llega la parte más floja, en esta ocasión encarnada en la primera parte de Sprawl, ya que Sprawl II (Mountains Beyond Mountains) se destapa como un tema especialmente destacable llegando por momentos a pasearse por terrenos colindantes a la new wave ochentera. El encargado de cerrar el chiringuito es The Suburbs (Continued) un reprise del primer tema que nos invita a volver a darle al play una vez acabado el álbum, cerrar los ojos y disfrutar dejándonos llevar por los altibajos de la vida suburbana que nos presentan los canadienses.

No me cuesta mucho afirmar que The Suburbs se trata de su trabajo menos destacado (que no malo) hasta el momento. Aún habiendo grandiosas canciones, la apreciación total del álbum queda empañada por esos temas concretos, que en lo lírico cumplen pero que musicalmente no aportan mucho al conjunto. No obstante hablar de disco fallido queda totalmente fuera de lugar, ya que Arcade Fire parece que hasta sin estar a tope son capaces de firmar trabajos de esta enjundia. Si todos los discos flojos fuesen así, el mundo sería un lugar mejor.

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