Diciembre ya está aquí y como diría un buen Stark: "El invierno se acerca". En el universo literario del adorable George R.R. Martin, la llegada de la estación invernal promete la venida de unos dragones y zombies que no parecen tener mucha prisa en visitar los siete reinos. Sin embargo en nuestro universo, el mes de Diciembre es sinónimo de que todas las páginas y blogs que pueblan la red de redes hagan listas de lo mejor del año. Y como no podía ser de otra manera, aquí en Press Play no íbamos a ser menos, por lo que con esta entrada doy por comenzada mi lista de los 50 discos que más me han hecho disfrutar durante este mágico 2013. Sin más dilación les dejo con la primera parte:
50. Deafhaven - Sunbather. Los californianos Deafheaven han sido uno de los grupos que más han dado que hablar este año y todo es debido a su segundo larga duración: Sunbather (Deathwish, 2013) en el que aúnan la fiereza del Black Metal con las progresiones y parajes ambientales del Post Rock y la introspección del shoegaze. Repudiado por los aficionados metaleros más férreos a la par que aclamado por la crítica y público hipster. Sunbather no te dejará indiferente: o lo amas o lo odias y desde aquí le queremos mucho.
49. Nick Cave and the Bad Seeds - Push the Sky Away. Cuando alguien lleva 30 años publicando música lo lógico es esperar que sus trabajos con el paso del tiempo bajen el listón y sirvan para cumplir la papeleta para con sus fans de toda la vida. Pero ese no es el caso de Nick Cave, que siempre ha sido bastante culo inquieto. A parte de sus trabajos junto a los Bad Seeds también ha compuesto banda sonoras de películas y ha escrito novelas y guiones para el séptimo arte. Cinco años después de su último álbum vuelve con Push the Sky Away (Bad Seed, 2013) para mostrarnos su cara más intimista y demuestra que al australiano le queda mucho camino que recorrer todavía. Y si sigue facturando maravillas como Jubilee Street o la homónima Push the Sky Away no me importaría en absoluto acompañarle hasta donde el quiera.
48. Mount Kimbie - Cold Spring Fault Less Youth. Los padres del llamado post-dubstep vuelven a dar guerra tras su aclamado debut, pero esta vez su música suena más nítida, acercándose a los principios del Future Garage de bajos ronroneantes y dulces melodías que esta vez no se pierden entre la niebla. Hasta se atreven con el pseudo trip hop de King Krule, quien colabora en dos temas. No obstante la mayor virtud de Cold Sping Fault Less Youth (Warp Records, 2013) son los casi cinco minutos de Made to Stray que se erige como uno de los temazos del año gracias a su deje psicodélico y unos beats ganadores.
47. Locrian - Return to Annihilation. Locrian con su último esfuerzo han parido la banda sonora de un mundo post-apocalíptico en el que la raza humana ha sido diezmada y el miedo domina cada rincón del caos. Ya desde su lúgubre portada, los chicagüenses dejan bien claras sus intenciones, y es que Return to Annihilation (Relapse, 2013) no es un álbum sencillo. Aquí la indiferencia del drone y las fúnebres atmósferas de su particular post rock te harán tiritar de miedo.
46. Youth Lagoon - Wondrous Bughouse. Trevor Powers se encerró hace un par de años en su habitación para firmar The Year of Hibernation (Fat Possum, 2011), uno de los mejores albumes de Dream Pop de los últimos tiempos. Tras salir de gira decidió que Youth Lagoon dejase de ser un proyecto unipersonal y de la mano de Ben H. Allen (productor de pesos gordos como Deerhunter o Animal Collective) abrazó la cara alocada de la psicodelia pop. Wondrous Bughouse (Fat Possum, 2013) se aleja del minimalismo instrumental de su debut pero sigue sonando tremendamente personal. Así que no te preocupes, este sigue siendo el mismo Trevor del que nos enamoramos hace dos años.
45. Ulver - Messe I.X - XI.X. Si algo caracteriza a Ulver es su permanente metamorfosis que les ha llevado a terrenos sonoros tan dispares entre sí como el Black Metal, la música folclórica escandinava, el Industrial Metal, el Trip Hop, el Post Rock y el Jazz. Géneros que han dominado con una facilidad pasmosa durante sus 18 años de andadura musical. En los últimos años parece que han encontrado entre la musica orquestral y la música ambiental de corte siniestro un sonido en el que sienten más comodos. En Messe I.X - XI.X (Jester Records/Kscope, 2013) colaboran con la Tromsø Chamber Orchestra y siguen alargando la leyenda de una de las bandas más imprescindibles de nuestro tiempo.
44. Fuzz - Fuzz. Al buscar la palabra incansable en el diccionario debería salir una foto de Ty Segall. Raro es el año en el que el californiano no publiqué al menos un par de trabajos, sin ir más lejos el año pasado protagonizó tres lanzamientos. Este año se quedará "solamente" con dos discos, siendo Fuzz (In The Red, 2013) su colaboración con Charlie Moonheart (otro californiano hiperactivo) y Roland Cosio el más destacado de ambos. Aquí Segall se encarga de la batería y juntos profesan veneración al dios del riff y la lisergia setetentera con 36 minutos de autentica locura y disfrute. Si él no se cansa de escupir discazos yo no me cansaré nunca de escucharlos. Fuzz en Spotify43. James Holden - The Inheritors. 2013 ha sido sin duda el año de los retornos. Alguno de los ejemplos más claros son la vuelta de los dioses del shoegaze My Bloody Valentine tras 22 años sin ninguna publicación o David Bowie tras 10 años de mutismo extremo en los que se ha llegado a rumorear sobre su muerte. En la música electrónica también ha habido retornos bastante sonados, como por el ejemplo el de James Holden que a mediados de la década pasada se gano el aprecio del respetable con su Progressive House. No obstante, siete años más tarde vuelve con The Inheritors (Border Community, 2013) rehuye de su pasado y se acerca a los ritmos rotos de la IDM de estructuras ultra intrincadas que evoca a tiempos a tiempos prehistóricos donde se utilizaban instrumentos como la de su portada.
The Inheritors en Grooveshark
42. Cult of Luna - Vertikal. De la nueva hornada de formaciones que hacen del Post Metal su hábitat natural el septeto sueco son sin duda una de las bandas de mayor talento. Para muchos se tratan de los sucesores de los todopoderosos Isis, en mí opinión aún les quedan bastantes pettit suisses que tomarse para igualarles. Pero con trabajos como Vertikal (Back on Black, 2013) en el que coquetean con la electrónica para ahondar en las oscuras atmósferas que pintan sus guitarras a la vez que acrecientan unos riffs y unas progresiones de infarto conseguirán ascender en el Olimpo del metal instrumental.
Vertikal en Spotify
41. Forest Swords - Engravings. Matthew Barnes comentaba en entrevistas que su labor como músico corrió verdadero peligro debido a un problema en el oído que no le permitía escuchar correctamente lo que componía. No obstante, ya se ha recuperado y ha vuelto por sus fueros, en Engravins (Tri Angle, 2013) sigue trazando atmósferas cargadas tanto de misterio como de infinita belleza. Que junto a unos punteos de guitarra que te hielan el alma firma auténticas maravillas como The Weight of Gold o la titánica Friend, You Will Never Learn que es el tema que The xx aspiran a hacer.
Engravings en Grooveshark
Engravings en Grooveshark
40. Lorde - Pure Heroin. Manda huevos que tenga que ser una neozelandesa de 16 años quien dé lecciones a las divas del pop más acomodadas sobre como triunfar haciendo pop de calidad sin tener que hacer uso de aspectos extramusicales. Pero es así, y Ella Maria Lani Yelich-O'Connor ha conseguido hacer honor al título de Pure Heroine (Universal, 2013) con 10 temas tremendamente adictivos en los que no aparenta para nada la edad que tiene, dado lo sensato y maduro de sus letras. Con su debut Lorde se ha erigido como la heroína de aquellos que piensan que la música es bastante más importante que una lengua al viento.
Pure Heroine en Spotify
Pure Heroine en Spotify
39. Riverside - Shrine Of the New Generation Slaves. Los polacos Riverside se han ganado a pulso durante la década pasada un lugar destacado en el panorama progresivo internacional gracias a su apasionante mezcla entre el y rock y metal más vanguardista. No obstante con Shrine Of the New Generation Slaves (InsideOut, 2013) han decidido regresar a las raices del género y abrazar el progresivo setentero y el ardiente espíritu del Blues. Con estructuras muy elaboradas y sabor añejo, Mariusz Duda y los suyos firman una obra de ingeniería musical que suena muy actual.
38. Sadistik - Flowers for my Father. Con Flowers for my Father (Fake Four, 2013) Cody Foster lima las imperfecciones vistas en su debut, y potencia sus numerosas virtudes. Sadistik profundiza en su personal rap hasta los topes de melancolía, con su afilado flow y acompañado de una producción de ensueño. De la tierra desde la que Nirvana, Soungarden y Alice in Chains conquistaron el mundo en la década de los noventa, el joven rapero comparte el mismo espíritu iracundo que los gigantes del grunge pero usando sus propias armas.


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