22.12.13

Mi TOP 50 de 2013 (III)


Una semana más llega una nueva entrega de mi lista de 50 discos favoritos del año, en esta ocasión la antepenultima parte, que inaugura la segunda mitad de la lista extendiéndose del número 25 al 14. A medida que nos acercamos al final empiezan a aparecer los favoritos en la mayoría de listas, en esta  ocasión predominan el indie y el hip hop de corte experimental. Sin más dilación comenzamos:

25. Streetlight Manifesto - The Hand that Thieve. Los neojerseitas de Streeetlight Manifesto llevan siendo desde hace una década una de las mayores referencias dentro del ska-punk. Dominio que se ha mantenido durante sus cinco álbums, siendo acompañado cada uno de cierta expectación. En The Hands that Thieve (Pentimento, 2013) sus temas siguen rezumando espíritu reivindicativoconvirtiéndose en las canciones perfectas para alzar el puño, gritar y disfrutar.


24. Fire! Orchestra - Exit! Suecia es un pais musicalmente maravilloso. Pese a tener solamente 9 millones de habitantes, en su territorio existen una ingente cantidad de bandas y proyectos musicales la mar de interesantes. Uno de ellos es la orquesta jazzistica Fire! Orchestra que practican un free jazz de marcado carácter psicodéico que te reventará la cabeza nada más darle al play a Exit! (Rune Grammofon, 2013). Pese a tener dos temas en su mastodóntico minutaje encontramos esquizofrénicos solos y secciones ruidistas que parecen invocar una tormenta de locura y caos.

23. Machinedrum - Vapor City. Travis Stewart es un mago, un alquimista de los beats y las mesas de mezclas. En su proyecto principal lleva desde principios de este siglo facturando bombas de relojería con forma de temazos incesantes. Últimamente parece haberle cogido cariño al footwork y sus últimos lanzamientos se mueven en dichas coordenadas de beats hiperactivo. Vapor City (Ninja Tune, 2013) no es la excepción aunque en esta ocasión también se aferra al siempre eficiente Drum & Bass y con temazos como Gunshotta sigue demostrando que en lo suyo, Stewart lo sigue petando.



22. Triangulo de Amor Bizarro - Victoria Mística. Suele decirse que a la tercera va la vencida, y en el caso de los gallegos Triangulo de Amor Bizarro dicha máxima se ha cumplido. No es que sus anteriores trabajos hayan sido propuestas fallidas, pero es que Victoria Mística (Mushroom Pillow, 2013) hace honor a su título llevando a su personal pop ruidista a cotas de calidad que hasta ahora habían intuido pero nunca alcanzado permitiéndoles girar junto a My Bloody Valentine. Porque un disco que es capaz de quitarte el nefasto sabor de boca que deja Robo tu Tiempo es bueno de cojones.



21. Oneohtrix Point Never - R Plus Seven. Siempre se ha asociado el sonido que mejor define a Oneohtrix Point Never (el proyecto de apasionante y complicada pronunciación de Daniel Lopatin) con la rama de la música ambiental más borrosa y vaporosa. Siempre permaneció a la sombra hasta que hace dos años ganó relevancia gracias a que a base de samplear y moldear hasta lo absurdo lo más mundano y banal que existe como es la teletienda consiguió hacer magia. Con R Plus Seven (Warp Records, 2013) deja de lado ese difuso sonido dando mayor peso a unos sintes minimalistas que bailan al ritmo de relucientes progresiones que pese a su intrincada estructura aparentan simplicidad. Lopatin ha llevado al máximo aquello de "menos es más" y de paso de paso presenta su candidatura a presidente de la música electrónica ambiental.


20. Altar of Plagues - Teethed Glory and Injured. Teethed Glory and Injured (Profound Lore, 2013) es sin duda uno de los trabajos más ambiciosos del metal extremo que se han compuesto en los últimos años. Los irlandeses han parido una abominación de mil caras que mezcla black metal, post rock, doom metal y sludge con el objetivo de destrozar cervicales al ritmo de sus infernales riffs mientras que sus dos millares de ojos observan fijamente los rincones mas oscuros de tu alma.



19. Rosetta - The Anaesthete. Otra de tantas bandas que fueron denominadas como los nuevos Isis por beber de la fuente de infinita influencia que han sido los californianos. Sin embargo Rosetta se desmarcaron del sonido Isis gracias a una mayor experimentación y riesgo. En The Anaesthete (Debemur Morti, 2013) los de Philadelphia sin despegarse del post metal abrazan el torrente emocional característico del post hardcore que en la voz de David Groosman adquiere un nuevo significado. Tectónicos riffs que quitan el hipo y parajes ambientales de ensueño se apuntan tambin a la catártica propuesta de Rosetta.

18. Kanye West - Yeezus. Este 2013 a parte del año de los retornos, también ha sido el año de la no promoción. Junto a Beyoncé el otro gran nombre propio de dicha estrategia publicitaria ha sido Ye que pese a lo bocazas que resulta, ha decidido que este disco no tenga ni portada. En lo musical Yeezus (Def Jam, 2013) destaca por alejarse totalmente por la lujosa producción de sus trabajos anteriores y optando por un estilo cercano a la iracunda propuesta de los impredecibles Death Grips. Así pues, con sus violentas bases esculpidas por gigantes como Daft Punk o promesas como Gesaffelstein entre otrosKanye sigue contándonos (esta vez entre alaridos) lo jodidamente puto amo que es. Y pese a todo su formula sigue funcionando a las mil maravillas.


17. Deerhunter - Monomania. Hay bandas molonas de psicodelia pop y luego está Deerhunter. Los de Seattle han conseguido durante esta década, pese a un debut fallido han creado una discografía a prueba de bombas. A diferencia de otras bandas del género que pecan de irregulares como el caso de los apasionantes Animal Collective o los sobrevalorados MGMT.  En Monomania (4AD, 2013) hacen suyo un rock ruidista e irreverente que hará imposible escuchar el disco y acabar de mal humor. El punk à la Bradford Cox sigue sonando igual de mágico que el resto de su discografía.



16. James Blake - Overgrown. James Blake ha sido una de las mayores revelaciones en el mundillo de la música electrónica. Debutó con una serie de eps en los que hacía suyo el dubstep de ritmos rotos y contundentes bajos. Cuando le llegó el turno de sacar su primer larga duración, su sonido era una amalgama entre el post-dubstep y el neosoul. En Overgrown (Atlas, 2013) profundiza en la música soul potenciado su profunda voz pero sin descuidar lo más mínimo la exquisita producción acompañado de grandes figuras como RZA Brian Eno.


15. Vampire Weekend - Modern Vampires of the City. Parece que el 2008 fue hace mucho, aquel fue el año en que los pijos favoritos de toda una generación debutaron en esto de la música llamándose Vampire Weekend con un sonido en que mezclaban melodias indie con ritmos y percusiones africanas. Pero como digo, todo eso parece muy lejano. Cinco años después vuelven con Modern Vampires of the City (4AD, 2013) su tercer trabajo. En él la influencia africana ha desaparecido y con Wilco como máximo referente, los neoyorquinos siguen creando temazos perfectos con una facilidad pasmosa capitaneados por un Ezra Koenig en estado de gracia. 





14. Death Grips - Government Plates. 2012 fue el año para Death Grips, empezó con su debut en larga duración que fascinó a critica y público. Poco después llegó su confrontación con Epic su antiguo sello que acabó con la banda sacándose el pene por su cuenta. Este año han vuelto a publicar un nuevo lanzamiento por sí solos. En Government Plates (Autopublicado, 2013) no ponen límites a la experimentación sonora y ahondan en su abrasivo sonido cercano al industrial más bestia. En sus trabajos previos partían del visceral hip hop de MC Ride pero en esta ocasión, el rapero podría estar haciendo cantos gregorianos que no pasaría nada, el protagonismo se lo llevan la virulenta producción.

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